Mantenimiento de las ventanas de aluminio

923 306 094
Mantenimiento de las ventanas de aluminio

Las ventanas de aluminio de Salamanca no requieren un mantenimiento muy complejo. Este tipo de perfiles, deben limpiarse alrededor de dos o tres veces al año con una esponja suave, un producto limpiador y un paño absorbente. El proceso cambia ligeramente si nos encontramos en zonas cercanas al mar o en industrias químicas, donde la contaminación es más alta y tenemos que limpiarlas una vez al mes.
Para comprobar que no haya problemas de oxidación, es conveniente limpiar los puntos de encuentro de los perfiles y agujeros de desagüe de las ventanas de aluminio de Salamanca. Además, hay que probar si los sistemas funcionan adecuadamente. Es decir, cerraduras, bisagras y otros accesorios. En caso de que no funcionen correctamente, habrá que usar aceites lubricantes. Nunca debemos usar productos abrasivos.

Expulsar el agua acumulada de las ventanas

Si queremos seguir limpiando las ventanas a conciencia, tenemos que expulsar el agua que suele quedar acumulada. Para ello, revisaremos las zonas de drenaje y las limpiaremos.
En las ventanas correderas, el mantenimiento cambia ligeramente. Se aplica aceite lubricante en los cojinetes y el cierre de la hoja. Además, es conveniente revisar también las hojas que estén diseñadas a escuadra, por las fugas de aire. Si la ventana cierra mal, habrá que comprobarlo todo.
Mientras que para las ventanas de aluminio de tipo oscilobatientes, se aplica aceite en bisagras, manetas, cerraduras y demás elementos dos veces al año. Cada ventana tiene un mantenimiento determinado. En Talleres San Bernabé resolvemos todas vuestras dudas. 

haz clic para copiar mailmail copiado